VARIEDADES DE TOMATES CULTIVADAS EN EL RINCÓN
DE LA ISIDRA
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| Tomate de primera flor |
Desde el año 2005 cultivamos dos variedades de tomates,
autóctonos del municipio de Mira (Cuenca). Allí los cultivaba un agricultor
llamado Luftolde –ya fallecido- desde los años setenta. En la actualidad nadie recuerda
cómo llegaron estas variedades al huerto de Luftolde, aunque todos conocían que
él era muy reacio a comprar plantas de tomates a los viveristas o
mercadilleros. Él prefería guardar las semillas de sus tomates y realizar su
propio plantel año tras año, ya que estaba convencido de que eran de “buena
clase”.
En realidad, era su esposa, Julia, la que se encargaba
de extraer las semillas de los tomates más sanos y sabrosos, limpiarlas y
guardarlas para que su esposo hiciese el plantel para la próxima temporada.
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| Isaías, hortelano de Mira |
En pocos años los tomates de Luftolde tomaron fama en el
municipio. Algunos vecinos le pedían plantas de “esos tomates tuyos que
están tan buenos”, le decían. Y él se las regalaba con orgullo y
satisfacción.
Cuando en 2005 le dije a mi madre que había comprado un
terreno -eran los inicios de El Rincón de La Isidra- en un pueblo de
Guadalajara y que iba a poner un pequeño huerto, ella dijo: “pues llévate las
simientes que tengo de los tomates de tu padre y las pones allí”.
Y así llegaron los tomates de mi padre a este espacio
natural, a los que bauticé como tomates luftolde, en su honor.
Dos son las variedades provenientes de aquellas semillas: LUFTOLDES ROJOS y LUFTOLDE
ROSADOS.
ORIGEN Y CARACTERÍSTICAS DE LOS TOMATES
LUFTOLDE
Los
tomates Luftolde provienen de una antigua variedad de cultivo
"artesanal" que se producía en las huertas de la Serranía Baja de
Cuenca, concretamente en la aldea de La Fuencaliente, desaparecida -junto a
otras aldeas del municipio de Mira- bajo las aguas del embalse de Contreras en
1974.
Estas aldeas
(La Fuencaliente, el Barrio de D. Fidel, La Calabaza, El Cañaveral…),
localizadas en el valle del río Cabriel, gozaban de un microclima excepcional;
razón por la cual se cultivaban toda clase de hortalizas y árboles frutales.
Los hortelanos se dirigían periódicamente, con sus caballerías bien cargadas de frutas y hortalizas, a los núcleos urbanos de los alrededores: Mira, Camporrobles, Utiel… para vender sus mercancías. Así llegaron estos inigualables tomates a formar parte de la dieta veraniega de las gentes de esos pueblos. Pero, tras el "traslado" de los hortelanos de La Fuencaliente a Picassent y la inundación de sus casas y tierras bajo las aguas del embalse de Contreras, buena parte de la comarca se quedó sin el disfrute periódico de sus estimadas hortalizas y frutas.
Sin embargo, en la localidad de Mira (quizás en algunas más de sus aledañas), algunos pequeños agricultores -entre ellos mi abuelo- no dejaron que desapareciesen, al menos, los "tomates de La Fuencaliente".
Es una variedad
que destaca por su sabor excepcional y que, en la actualidad, se cultiva
entre unas pocas familias de la zona, que lo miman y lo saborean año tras año.
El tomate
Luftolde -o de La Fuencaliente- es apreciado por los amantes de la buena gastronomía. Entre sus
características principales se encuentran:
| Feo, más que feo |
Tamaño: Se distingue por su tamaño mediano a grande, de piel fina y de aspecto irregular y con estrías, lo que indica su autenticidad genética. Algunos ejemplares destacan por tener un aspecto realmente feo.
Cultivo: En la actualidad se cultiva de
forma tradicional, en pequeñas producciones por unas pocas familias de la zona.
Maduración: Muy tardía, lo que hace que
muchos hortelanos se decanten por otras variedades más tempranas y productivas.
Disponibilidad: Al no ser una variedad
comercial, es prácticamente imposible encontrarlos en el mercado, ya que sólo
unos pocos agricultores -la mayoría de edad avanzada- mantienen vivo este
cultivo.
RECUPERACIÓN
DE VARIEDADES TRADICIONALES
El tomate
Luftolde, junto con otras variedades antiguas, forma parte de un esfuerzo por
recuperar y conservar la biodiversidad de semillas que se ha ido perdiendo con
el tiempo. Estos tomates, que no suelen ofrecerse en los circuitos comerciales,
son un tesoro gastronómico para las personas que tienen huertos y desean
preservar estas variedades.
En El Rincón
de La Isidra nos esforzamos año tras año para evitar que estas dos
variedades de tomates se extingan y puedan seguir cultivándose y
disfrutándose.
BENEFICIOS
NUTRICIONALES
Además de su exquisito sabor, el tomate Luftolde es una
fuente importante de vitaminas y minerales. Es rico en vitamina C, potasio y
antioxidantes, que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico y mantener la
salud cardiovascular.
CULTIVO
Y CUIDADO
El cultivo del tomate Luftolde requiere de técnicas agrícolas
tradicionales para garantizar la calidad del fruto. Se debe preparar la tierra
con abonos orgánicos durante los meses de invierno, seleccionar las mejores
semillas y controlar cuidadosamente el riego y la exposición solar de las
plantas.
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| Semillero tradicional de tomates |
Época de plantación y cosecha
Semillero: El plantel o semillero del tomate Luftolde lo realizamos durante la segunda quincena de febrero.
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Trasplante: En
primavera, aproximadamente a mediados de mayo, cuando las temperaturas son más cálidas
y las condiciones del suelo son óptimas.
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Entutorado:
Las plantas de estas variedades pueden sobrepasar los dos metros de altura. Por
ello es imprescindible apoyarlos en tutores de altura suficiente.
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Cosecha: Tiene
lugar a partir de inicios de agosto, momento en el que los primeros tomates alcanzan su
madurez y están listos para ser recolectados, prolongándose hasta el mes de
noviembre si la climatología es favorable.
Control
de plagas y enfermedades
Para proteger nuestros cultivos de plagas y enfermedades,
empleamos métodos naturales y sostenibles, como la rotación de cultivos, la
mezcla de otras hortalizas y la protección de insectos beneficiosos que ayudan
a mantener el equilibrio ecológico en el lugar.
CONCLUSIÓN
Si esta variedad de tomates representa la dedicación, el
esfuerzo y la pasión de los agricultores locales de Mira por mantener viva una
tradición que ha pasado de generación en generación, para nosotros es un
orgullo haber superado los 20 años cultivándolos en El Rincón de La Isidra. Con
su sabor inigualable y sus beneficios nutricionales, este tomate sigue siendo
un tesoro al que estamos obligados a cuidar y mantener.



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